De tapas en Granada
Sin lugar a dudas, la gastronomía se ha convertido en uno de los grandes atractivos de la ciudad de Granada (aparte, por supuesto, de su belleza arquitectónica y monumental, el enclave, etc.).
Con una provincia a caballo entre la playa y la montaña, y con una vega que proporciona especímenes hortícolas de gran calidad, en nuestra hermosa ciudad tenemos el privilegio de contar con variedades gastronómicas que incluyen lo mejor del mar, el campo y la montaña. La cercanía de la lonja de Motril permite a la capital contar con pescado fresco de primerísima calidad, manteniendo precios más que razonables. Muchas son las tapas y raciones típicas granadinas que aprovechan esta extraordinaria y sabrosísima fuente alimentaria.
No faltan entre las recetas tradicionales granadinas muchos platos (especialmente postres) heredados de la Granada nazarí y mozárabe.
Granada debe parte de su fama a la gastronomía, y ello ha producido una gran proliferación de establecimientos que ofrecen gratis, junto a la bebida (principalmente la cerveza, con mucho la más demandada), una amplia gama de exquisitos mini-platos denominados «tapas». Como es sabido, en una buena parte de la geografía española, las tapas se deben solicitar y abonar aparte; en Granada no. Está establecido que con cada consumición, en cualquier bar o restaurante, se sirve automáticamente una tapa, que además es posible elegir en la mayoría de lugares.
La competencia ha producido que la calidad (y en algunos casos la cantidad) de las tapas ofrecidas por los restauradores se haya ido incrementando hasta rozar la excelencia, para satisfacción de los enamorados del tapeo.
Si eres aficionado a las tapas y quieres degustar nuestras especialidades, acompañadas con un buen vino o una cerveza tirada como Dios manda, no pierdas la ocasión de visitarnos en el Restaurante Camaura.